29/10/2019

Conectado con el médico en todo momento, facilitará la recuperación de la movilidad perdida en casos de ictus

 HomerahabWeb

Una de cada seis personas está afectada por el ictus, según la Federación Española Contra el Ictus. Se trata de una enfermedad que pacientes y familiares sufren, sobre todo, en su fase de rehabilitación donde se trabaja para minimizar las discapacidades producidas por el ictus y facilitar la reintegración social de estas personas. El objetivo del proyecto HOMEREHAB es hacer más sencillo este proceso.

Ceit-IK4, en colaboración con especialistas del grupo de Neuroingeniería Biomédica de la Universidad de Elche, ha desarrollado un robot que permite a los pacientes que han sufrido un ictus realizar la recuperación motora de sus miembros superiores (brazo y hombro) sin salir de su hogar, pero bajo el seguimiento diario por parte de personal cualificado.

Los ejercicios terapéuticos rutinarios para este tipo de rehabilitación se convierten en divertidos juegos virtuales personalizados en dificultad y tipo de movimientos, que el paciente debe de superar con el dispositivo robótico diseñado. El sistema está desarrollado para acompañar al paciente en todas las fases de su recuperación. En una primera instancia, ayuda al afectado a realizar los movimientos que, a consecuencia del ictus, por sí mismo no puede llevar a cabo, ejerciendo el robot la fuerza suficiente y evitando que un especialista tenga que ser el encargado de realizarle los ejercicios. En una segunda fase de la recuperación, una vez que el paciente ha logrado recuperar parte de la capacidad motora perdida, el robot se opone a los movimientos del paciente con objeto de fortalecer su musculatura.

La interfaz de tele-rehabilitación diseñada para el especialista médico permite asignar rutinas de juegos personalizados mediante la nube y recibir un análisis detallado de la actuación del paciente en cada uno de ellos, midiendo mediante el robot diversos parámetros como la velocidad, los movimientos e incluso el estado fisiológico del paciente.

Los métodos tradicionales requieren de las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida de quienes sufren las consecuencias de este tipo de dolencia. Gracias a este avance, se evita que paciente y familiares tengan que acercarse diariamente a un centro especializado de rehabilitación, al mismo tiempo que se monitorizan los avances del enfermo para lograr una recuperación más eficiente.

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