29/03/2017

El proyecto NEOHIRE comienza bajo la coordinación de Ceit-IK4

 NEOHIRE

El proyecto NEOHIRE surge ante las necesidades de garantizar el consumo eléctrico en Europa hasta el año 2050. Las previsiones de un mundo menos contaminado, gracias al uso de la electricidad como fuente principal de energía, hacen que tengamos que plantearnos un sistema eléctrico capaz de satisfacer nuestras necesidades de manera segura y eficiente. En este sentido, se estima que para 2020 el 20% de la energía que consumimos sea de generación eólica.

El objetivo del proyecto NEOHIRE es reducir el uso de tierras raras(1) en la fabricación de imanes permanentes para los generadores de turbina eólica. NEOHIRE está incluido dentro del programa europeo ‘H2020-Materiales Avanzados’ y cuenta con más de 4 millones de euros destinados a su ejecución.

El proyecto, del que Ceit-IK4 es el coordinador, lo conforman diez entidades de seis países diferentes, incluyendo una colaboración estratégica con Japón. El investigador de Ceit-IK4 José Manuel Martín (Grupo de Metalurgia de Polvos) será el coordinador general del proyecto y el responsable de la producción y caracterización de polvo magnético, mientras que Miguel Martínez-Iturralde (Grupo de Vehículo Eléctrico y Redes Distribuidas) será el responsable del diseño de las partes activas de un generador de turbina eólica a escala completa.

(1)El nombre de tierras raras se aplica a un grupo de 17 elementos químicos con propiedades similares que incluye el escandio, el ytrio y los lantánidos. Dentro de estos últimos, hay cuatro (el neodimio, el praseodimio, el disprosio y el terbio) que forman parte de la composición de los imanes más potentes que existen, los imanes de neodimio-hierro-boro (NdFeB). Mediante la variación de su composición, se producen imanes con propiedades específicas según su uso final. Son elementos críticos en esta aplicación porque son insustituibles y su extracción está fundamentalmente concentrada en China. Los imanes de NdFeB se utilizan en numerosas aplicaciones, como en la “industria verde” (coches eléctricos, híbridos, turbinas, etc.), cabezas lectoras de discos duros, altavoces, auriculares, etc.

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